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sábado, 13 de junio de 2009

Sol de Medianoche, Capítulo 13

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Este es el primer capítulo de mi FanFic.
Es en resumidas cuentas la continuación de los 12 capítulos escritos por Stephanie Meyer en su libro "Sol de Medianoche".

Todos los personajes son de su propiedad y este es sólo un FanFic.








Sol de Medianoche, Capítulo 13.
"El Despertar de Edward Cullen"
Alexa Cullen Fanfic






El despertar




Decidí que debía hablar con Carlisle a solas donde nadie pudiera escucharnos.
Me avergonzaba la forma en que me sentía al lado de Bella. Debía hablar con él.

Al llegar al Hospital me informaron que estaba realizando las rondas.
Lo esperé en su oficina, no tenía intención de ir a casa.
Me sentía intranquilo, demasiado nervioso.

Al cabo de 30 largos minutos Carlisle volvió.
Tenía la mente de lleno en el trabajo y se sorprendió de encontrarme ahí.
Pensó lo peor, pero de inmediato se tranquilizó.

Él me amaba y en muchas oportunidades descubrí que en su mente me consideraba el mejor de sus hijos, ciertamente él me perdonaría todo.

—Carlisle, necesito hablar contigo — Le dije.

En silencio movió la cabeza y me invitó a sentarme mientras que él ocupaba su lugar frente al escritorio.

—Adelante, puedes preguntarme todo lo que quieras—

—Carlisle… no puedo estar lejos de Bella—

—Ya lo sé hijo—

Y las palabras salieron disparadas de mi boca.
Hablaba rápido, siguiendo el ritmo de todas mis palabras contenidas.

—Pero cuando estoy con ella, mi cuerpo se siente… vivo. Es como si hubiera despertado de un largo sueño de más de 80 años.
No se si es posible… me siento atraído como lo hace un hombre hacia una mujer y no se si ella siente lo mismo.
Yo preferiría pensar que no experimenta lo mismo que yo, pero cuando estamos juntos su ritmo se acelera como lo he notado en otras humanas.
Se que sólo bastaría aplicar un poco de fuerza para romper todos sus huesos, pero quiero tenerla junto a mi, apretar su cuerpo contra el mío, sentir su cálido aliento en mi rostro—.

Avergonzado me detuve y no pude levantar la mirada.
Carlisle nada dijo, se levantó de su silla y caminó hacia donde yo me encontraba.
Su mente viajaba hacia recuerdos antiguos, tratando de recordar algo que me diera esperanzas. Cuando él habló yo ya sabía su respuesta, pero debía escucharlo de sus labios y así opacar el sonido de mi propio corazón destrozado.

—Edward, en todos mi años que tengo de “vida”—. Y torció la boca al decir estas palabras. —Nunca he sabido de una pareja tan inusual como la que tu pretendes formar con Bella.
Si hemos sabido de vampiros y humanos antes, pero el olor de ella es tu problema.

Seguramente Emmett ya te contó lo que sucedió cuando se encontró con aquella desafortunada mujer—. Asentí con la cabeza, y mi él se detuvo.

Pero cuando dijo esto, no sentía pena ni pesar, en su corazón sólo había esperanza. Tanto amor puede albergar al corazón de un padre.

—Sólo tu puedes llevar a cabo esta tarea tan ardua que te has impuesto. Se que tu amor por ella es más grande del que hoy crees y en cuanto a tus limites, deberás ver hasta donde pueden llegar juntos.

Cuando te transforme a esta vida eras demasiado joven, no habías vivido la vida de un hombre de tu edad ya que te entregaste por completó a la guerra.
De cierto modo fue como dejar en espera tu existencia hasta el momento en que te cruzaste con esta chica. Es como si hubieras despertado de un largo sueño. Quizás en estos momentos estés continuando la vida que dejaste atrás hace tantas décadas—.


Ahora su mente se llenaba de preguntas, pasaba de una teoría a otra. Esto lo distrajo un largo rato. Yo no pude asistir a todas sus ensoñaciones, era demasiado para mi cabeza.
La idea de empezar a “vivir” después de todos años me lleno por completo. Carlisle tenía razón, todos estos años había existido sumido en la tristeza y soledad, ahora me sentía pleno. Junto a Bella me sentía completo.

Esa noche, al entrar en su cuarto pude sentir la corriente por mi cuerpo, y su olor contenido en esa pequeña habitación.
Bella dormía intranquila, al parecer tenía pesadillas.
Quería acercarme, retirar los pequeños mechones de su cabello que caían en su frente.
Me sentía tan intranquilo como ella. Temía que despertara en cualquier momento.
Pero quería arrancar todos sus miedos, acunarla en mis brazos. Prometerle que siempre estaría a salvo, que yo me encargaría de eso.

¿Como pude dudar de Alice?. Si, yo la amaba.
Que ciego había estado.

Observé su habitación, aquella pequeña habitación.
En el centro de la mesa había un reproductor de CD.
Sigilosamente lo abrí y extraje el disco de su interior. Quería saber que música le gustaba. Contemplé la carátula y no podía creer que a Bella le gustará ese tipo de música. Aquello no tenía ni pies ni cabeza.
Creí reconocer el nombre, era el tipo de banda que le gusta a Emmett, debería preguntarle si tenía el disco.

Bella estuvo a punto de despertarse y fui a parar a su closet. Verdaderamente me había convertido en un enfermo acosador, pero se sumió nuevamente en el sueño y yo decidí que era demasiado arriesgado quedarme hoy a su lado. Aun faltaban horas para que amaneciera y quería escuchar aquel grupo, así es que me dirigí a casa.

Como el día anterior aparque frente a la casa de Bella y esperé por ella, el Jefe Swan ya se había marchado.
La vi aparecer tras de la puerta y cerrar sin poner el seguro.
La miré de reojo para que no se sintiera inquieta por mi mirada, pero que hermosa estaba el día de hoy.
Me preparé mentalmente para tenerla a sólo unos centímetros de mi. Se paró frente a la puerta del copiloto.
Que bueno fue no mirarla directamente ya que se podía ver que estaba nerviosa, quizás tanto como yo.

Buenos días—. La saludé. —¿Cómo estás hoy?—. Y esperé ver en sus grandes ojos las respuesta a todas mi preguntas.

—Bien, gracias—. Sólo contesto.

Bueno tendría que esperar para obtener mis respuestas.
Tenía la piel más blanca que de costumbre y en sus rostros se veían los signos de una noche llena de pesadillas.

—Pareces cansada—. Le dije.

—No pude dormir —. Me contestó mientras se acomodaba el cabello.

—Yo tampoco—. Contesté en tono de burla mientras encendía el motor.

—Eso es cierto—. Supongo que he dormido un poquito más que tú, me dijo al tiempo en que se reía.

Y su risa me hizo estremecer.

—Apostaría a que si—. Agregué contento con el tono de la plática.

—¿Que hiciste la noche pasada?—. Me preguntó.

Mmmm a ver, primero entre en tu casa mientras dormías y te observe dar vueltas sobre la almohada. Ya podía ver la cara de Bella si le confesaba eso.

—No te escapes —. Me limité a decir. —Hoy me toca hacer las preguntas a mí—.

—Ah, es cierto. ¿Qué quieres saber?—.

—¿Cuál es tu color favorito? —. Le pregunté recuperando la compostura.

—Depende del día—.

—¿Cual es tu color favorito hoy? —.

—El marrón, probablemente—.

—¿El marrón?—. ¡¿Cómo podría gustarle el marrón?! Pensé…
—Seguro. El marrón significa calor. Echo de menos el marrón. Aquí una sustancia verde, blanda y mullida cubre todo lo que se suponía que debía ser marrón. Los troncos de los árboles, las rocas, la tierra—.


Con esas pocas palabras me volvía a confirmar que ella no pensaba como el resto de los humanos. Hasta yo había pasado eso por alto. Bella era especial y de repente me perdí en sus ojos.
Luche con una nueva oleada de sensaciones…

— El marrón significa calor— Fue lo único que conseguí decir.

Quería acariciar su rostro, recorrer sus labios con la yema de mis dedos y besarla.
Pero el roce de mis helados dedos le repugnaría.
Me conformé con apartar su cabello del hombro.
Al llegar al instituto recordé el DC que me había prestado Emmett.

— ¿Qué CD has puesto en tu equipo de música? —. Le pregunte y no pude evitar reírme .

Cuando me confesó el nombre del grupo, saque el CD que estaba junto a los otros que suelo escuchar y se lo entregué.

— ¿De Debussy a esto? —. Comenté arqueando una ceja.

Y ella examino el CD.
Lo había reconocido y lo examinaba con la mirada gacha sin hacer algún comentario.

Ese día estaba decidido a satisfacer cada una de mi dudas.
Cada momento que pasamos juntos le formulaba todo tipo de preguntas, quise a saber todos los detalles de su vida.
No quería pasar nada por alto. Todo de ella era importante para mi.
Debía saber absolutamente todo.

Entre clases y la hora del almuerzo le pregunte que tipo de cine disfrutaba, que lugares había visitado; Para mi sorpresa fueron pocos pero tenía muchos lugares a los que le gustaría viajar y me gustaría encargarme de que conociera el mundo entero si era posible.
Le pregunte que clase de libros leía.
Bueno yo ya sabía que le gustaban los clásicos, pero quería conocer todos los títulos que la habían hecho soñar, con los cuales había reído y cuales la hicieron llorar.
Quería saber sus miedos y sus sueños, que era lo que la hacía feliz, quería saber todo, pero todo de ella.
En algunas oportunidades mis preguntas hacían que un flujo se sangre se disparará sobre sus mejillas, rápidamente cambiaba de tema. No podía soportar lo hermosamente apetecible que me resultaba en esos momentos.

—Cual es tu gema predilecta—. Le pregunté para cambiar de tema.

—El topacio—. Me contesto casi al instante.

Me sorprendió su determinación ya que por lo general se tardaba un poco en contestar mis preguntas, mientras se volvía a sonrojar. No entendía el por que de su reacción, solo era un simple pregunta.

—¿Por qué?—. Quise saber.

Pero ella no dijo nada y le sostuve la mirada, esto no lo dejaría pasar, debía saber que era lo que la turbaba de tal manera.

—Dímelo —. Casi le ordené.

—Es el color de tus ojos hoy —. Contestó rindiéndose y mirando sus manos mientras jugueteaba con un mechón de su cabello. — Supongo que te diría el ónice si me lo preguntaras dentro de dos semanas.

Era tan observadora, parece que nada se le escapaba, supongo que ella estaba tan pendiente de mi como yo de ella para captar todos mis pequeños detalles.

Rápidamente le lance otra serie de preguntas.

— ¿Cuáles son tus flores favoritas?—.

Dio un suspiro y continuo respondiendo a todas mi preguntas.

Pronto llegó la hora de Biología y yo continué hasta que vi al señor Banner arrastrar otra ves el equipo audiovisual y recordé que debía prepararme para lo que venía.
Cuando el profesor se aproximó al interruptor, me alejé levemente, pero no sirvió de nada ya que al momento de quedar a oscuras sentí la misma chispa eléctrica que había sentido el día anterior y por la noche en su dormitorio.
Me zumbaban un poco los oídos y por un momento me entregue al sueño...

Mis dedos recorriendo su espalda...
Con mi mano libre alzaba su rostro para contemplar sus profundos ojos. Entonces me inclinaba sobre ella y la besaba lentamente al principio y luego arrastrado por el fuego de mis labios…

En ese momento apreté mis dedos en mis costillas y contuve el aliento.
No podía entregarme a esas divagaciones, no ahí con ella tan cerca de mi, es esa oscuridad que no era penumbra para mi, ya que la veía perfectamente sólo a menos de medio metro de mi cuerpo.
Ella se inclinaba sobre la mesa y tenía el mentón sobre los brazos doblados.
Aunque su postura parecía relajada pude notar por su respiración que se sentía casi tan incomoda como yo.
Pero yo no me sentía incomodo, no, esa no era la palabra, yo me sentía anhelante, deseoso de ella, no incómodo.

¿Sentiría ella alguna vez lo mismo por mi?
Entre todas estas ensoñaciones terminó la hora y Bella suspiró cuando el señor Banner encendió las luces.
Sólo en ese momento me miró.
Me sentía demasiado turbado para hacer algún tipo de comentario referente a la hora que acaba de pasar y en silencio me detuve por ella.

Bella tampoco dijo nada camino al gimnasio. Cuando llegamos a la puerta de los vestidores le acaricié el rostro con la palma de la mano, olvidando que mi cuerpo era demasiado helado, desde la sien a la mandíbula.
Desee que fuera mis labios los que recorrieran ese camino, sin poder decir nada me di media vuelta y me alejé.
Caminé los más rápido que pude, pareciendo normal claro esta.
Me escondí en mi auto controlando el temblor que recorría mi cuerpo.
La palma de mi mano me quemaba, no quería poner a Bella en peligro, pero eso era en estos momento un peligro para ella, no podía permitirme tener esas emociones, no la pondría en peligro nunca más.
Me devane los sesos buscando alguna salida, debía existir alguna forma de estar junto a ella sin ponerla en peligro, pero no podía pensar en nada, la única salida era alejarme de ella pero no tenía las ganas y la fuerza para ello.
Amarla, eso era lo único que podía hacer.

Si, mi amor la salvaría, ya que en estos momentos la amaba más que a mi propia vida.
En esos pensamientos terminó otra hora y me apresuré para encontrarla fuera de la clase de educación física.

Al verme me entregó una enorme sonrisa, automáticamente se la devolví y empecé a interrogarla nuevamente.

Ya satisfechas algunas de mis preguntas me dediqué ahondar más profundamente en sus sentimientos.
Quería saber sobre su vida en Phoenix y quería descripciones, quería poder ver todo lo que ella había visto, las texturas, los colores y si podía los olores.

Para eso entonces ya estábamos frente a su casa y lentamente comencé a sentir como cambiaba el clima, seguramente comenzaría a llover en cualquier momento. Y me concentré nuevamente en sus respuestas, se dedicó a describir el olor a la creosota.

—Amargo, ligeramente resinoso, pero aun así agradable, el canto fuerte y lastimero de las cigarras en julio, la liviana desnudez de los árboles, las propias dimensiones del cielo, cuyo azul se extendía de uno a otro confín en el horizonte sin otras interrupciones que las montañas bajas cubiertas de purpúreas rocas volcánicas—.
Por mi parte no entendía como le podía resultar hermoso aquel lugar ya que para mi solo era un lugar seco, yo prefería la vegetación, los altos árboles, los bosques sin fin donde puedo correr sin ser molestado por las miradas humanas.

— ¿Has terminado? —. Preguntó después de detallarme su habitación en Phoenix, la que al parecer era tan pequeña como la que tenía aquí.

—Ni por asomo, pero tu padre estará pronto en casa—. Le contesté

— ¡Charlie! —. Exclamó como si de pronto hubiera recordado que existía, al mismo tiempo que examinaba el cielo. —¿Es muy tarde?—. Me preguntó al tiempo que miraba su reloj.

—Es la hora del crepúsculo —.

¿Cuantas veces lo había contemplado?.
En todos estos largos años yo era el bicho mas raro de mi familia.
Aunque yo los tenía a ellos en el fondo sentía que no tenía a nadie.
Mis noches eran solitarias y monótonas.
Todos lo libros que había leído, todos lo diplomas, las melodías que había compuesto, solo eran una salida para terminar con mi eterna soledad.
¿En cuantas oportunidades había tenido, huía de Jasper y Alice cuando daban rienda suelta a sus emociones?.
Si, en esos momentos deseaba con todas mis fuerzas no poder leer los pensamientos de los demás.

Pero todo eso quedaba atrás, ya podía contemplar mi futuro, una gran parte de mi quería que las visiones de Alice fueran ciertas, Bella junto a mi por toda la eternidad siendo mi compañera, mi amiga, mi igual, mi amante.
Toda la eternidad sería para nosotros y yo no me cansaría de ella nunca, de su piel de sus ojos, de su boca.

Pero al mismo tiempo no quería ser el causante de la perdición de Isabella Swan, no la condenaría a una eternidad de tormentos.

—Es la hora más segura para nosotros. Es el momento más fácil, pero también el más triste, en cierto modo... el fin de otro día, el regreso de la noche, La oscuridad es demasiado predecible, ¿no crees?—. Me limité a contestar.

—Me gusta la noche.
Jamás veríamos las estrellas sin la oscuridad. No es que aquí se vean mucho—.

Sólo pude reírme, tanta razón tenía mi Bella, quería decirle tantas cosas, decirle que la amaba, pedirle que nunca se alejará de mi, pero no lo haría.
Siempre le dejaría la opción de irse, estaría con ella hasta que me pidiera que me fuera o hasta que esa fuera la última opción para mantenerla a salvo.

De pronto recordé a su padre y el viaje que teníamos programado para el sábado.

—Charlie estará aquí en cuestión de minutos, lo que a menos que quieras decirle que vas a pasar conmigo el sábado...—.

—Gracias, pero no —.

Reunió sus libros y me dijo:

—Entonces, ¿mañana me toca a mí?—.

—¡Desde luego que no! —. Respondí en tono burlón. —No te he dicho que haya terminado, ¿verdad?—.

— ¿Qué más queda?—.

—Lo averiguarás mañana—.

Al extender mi mano para abrir la puerta sentí su calor quemando la piel de mi brazo.
Su corazón latía más y más rápido.
Pero algo me paralizó al momento… alguien o algo se aproximaba.

—Mal asunto —. Pensé en voz alta.

— ¿Qué ocurre?—.

Automáticamente y al sentir la presencia de esa familia descendiente de los licántropos, mi cuerpo se tensó y apreté la mandíbula.

—Otra complicación—. Dije entre dientes.

Abrí la puerta con un rápido movimiento y casi encogido, me aparté de Bella, al mismo tiempo que un coche negro subía el bordillo dirigiéndose hacia nosotros.

—Charlie ha doblado la esquina —. Comenté sin dejar de vigilar el otro vehículo.

Al escuchar esto Bella saltó del coche.
Posiblemente no había identificado a los ocupantes del automóvil negro, pero para mi estaba claro quienes eran.
El joven que estaba al volante debía ser el hijo de Billy Black, Jacob.
Y me habían reconocido, la cortina de lluvia era muy espesa pero me habían reconocido…
Por lo menos el anciano lo había hecho, Jacob Black era sólo un muchachito sonso y su mente sólo estaba impaciente por ver a Bella… A “Mi Bella”.
Lo hubiera destrozado en ese mismo momento sólo por pensar en ella.
Me sentí como un cobarde al dejarla sola con esos apestosos, pero sabía que su padre llegaría pronto.
Sin decir nada más aceleré el motor en punto muerto y los neumáticos chirriaron sobre el húmedo pavimento y en cuestión de segundo estuve lejos del lugar.
De camino a casa pensé muchas veces en volver y sacarla por la fuerza si era necesario pero di marcha atrás y me conformé con pensar que la vería más pronto de lo que ella me vería a mi.

Alice me estaba esperando en la entrada de la cochera.

—¿Cuando podré hablar con Bella? —.

—No te metas Alice—. Casi le gruñí.

—No entiendo por que estas de tan mal humor? He visto que Bella te ama también, ¿Como puedes estar tan ciego?.
Ella esta vinculada a tu futuro, al de todos nosotros, aún no se como pero será muy importante para muestra familia—.

La interrumpí para no asistir a sus premoniciones.
Me daban mareos ya que algunas eran claras pero otras sólo eran sombras sin forma ni sentido.

—Bueno, si eres tan buena viendo el futuro —. Le dije. —No tendré que preguntarte si me acompañaras mañana por la tarde—.

—Claro que te acompañaré. Y me veo conduciendo su viejo y feo coche—.

Moví mi cabeza en forma afirmativa.

—No quiero exponerme a nada—. Le contesté.

—No veo por que estas tan nervioso. Ya has tomado la decisión de no matarla ni convertirla, admiro tu fuerza de voluntad, es aun mas grande que la de nuestro padre.

Ese día estará despejado y tu claro será bañado por la luz del sol… Bella se lo tomará mejor de lo crees.

Bueno por otra parte, creo que te tomará gran parte de la noche encontrar sus llaves. Pero al final las encontrarás en sus pantalones en el cuarto de la colada. Ya veo que prefieres pasar el tiempo viendo como duerme—.

Al decir esto volteo los ojos hacia arriba y sonrió levemente.
Me incline para besar la frente de mi hermana pequeña, me había ahorrado toda una noche inútilmente malgastada.

Esme estaba tan contenta.
—¿Cuando la traerás a casa hijo?— Me preguntó.

—Mamá creo que es un poco anticipado hablar de eso—

—Hijo, yo también quiero ser parte de tu felicidad, estaremos muy contentos de conocerla. Yo quiero conocer a la linda chica que ha despertado tu hermoso corazón—

—Madre, haces que me sonroje…—

—Es verdad querido, tu padre y yo estaremos muy contentos de tenerla aquí, eso sin mencionar a Alice y Jasper…—

—¿Y Rosalíe mamá?—.

—Bueno ella lo superará hijo no te preocupes, Emmett ya se ocupará de eso—
—No lo se mamá… —

—Edward ya es parte de la familia…—

—Gracias mamá…—.

Si hubiera sido capas de llorar, habría llorado en ese momento. La bendición de mi madre me había tomado por sorpresa. “ Ya era parte de la familia”

Traté de respirar por la garganta y la nariz, debía acostumbrarme.
Su alma estaba en juego… la mía se había perdido hace años…
Ella dormía placidamente, una mano reposaba sobre su cabeza y la otra colgaba de la cama. No se que fue mas difícil, si el verla así, como invitándome o su aroma.
Pero yo era más fuerte, me lo repetía constantemente, no dejaría que los sentidos dominarán mi resolución, me acostumbraría a estar junto a ella, con ella.

Encontré las llaves justo donde Alice me dijo y nuevamente agradecí no tener que buscar toda la noche, ahora podía dedicarme a cosas más… productivas.

Inflaba mis pulmones con su olor, debo reconocer que estos últimos días me había acostumbrado un poco, solo un poco su olor ya no me golpeaba como la primera vez.

Ella respiraba de forma acompasada, su delicado pecho subía y bajaba casi imperceptiblemente, casi, porque yo si podía ver cada pequeño movimiento de su cuerpo.
Quería tenderme a su lado, estrecharla.

Me permití acercarme un poco más.
No se había movido en absoluto, debía de estar durmiendo profundamente, seguramente el día anterior la había dejado exhausta.
Contemplé su mano, delgada, pequeña en comparación a la mía.
Los humanos suelen pasear de la mano, creo que es un signo de pertenencia. Con ese pequeño gesto indican a los demás que esa persona les pertenece.
¿Querría ella sostener mi mano? ¿Podríamos pasear de esa manera, como si yo fuera un humano común y corriente?

Nunca había deseado con mayor intensidad ser humano como en estos últimos meses.
Me incliné para oler su cabello, era un perfume embriagador, sus labios estaban ahora un poco entreabiertos, contemplé su rostro.

—Edward—. Susurró.

Su aliento cálido golpeó mi cara, mis músculos se paralizaron, mi labios temblaron, si hubiera tenido pulso se me habría disparado.

—Quédate—, Continuó.

Demasiado hambriento de ella no pude moverme.

“Yo puedo, yo puedo, yo puedo“ me dije a mi mismo y me ordené retroceder.

Me refugié cerca de la ventana contemplándola mientras cambiaba de posición en su estrecha cama.
Lo había hecho, había podido controlarme su vida había estado en mis manos y ella había sobrevivido.
Ahí estaba, a unos pocos metro de distancia, viva respirando, soñando tal vez. Soñando conmigo, no era un monstruo de pesadillas para ella.

¿Sería su príncipe encantado? ¿Me vería de esa forma? Quise creer que así era. Que yo podía se digno de su amor, que me aceptaría, que también me querría.

Llego el amanecer, demasiado rápido se terminó la noche, salí por su ventana dejando mi corazón con ella, no estaría completo hasta estar nuevamente a su lado.


Entre a casa con el tiempo justo para cambiarme y coger el coche.

Nuevamente me estacione fuera de su casa y apagué el motor.
Como de costumbre su padre ya se había marchado y sólo esperé unos momentos hasta que la vi aparecer casi corriendo y esta vez no dudó en subir al asiento del copiloto y esta simple acción de confianza me lleno de felicidad.

— ¿Cómo has dormido? —. Le pregunté.

—Bien. ¿Qué tal tu noche?—.

—Placentera—.
Y le dedique una sonrisa.

— ¿Puedo preguntarte qué hiciste?—.

—No —. Le respondí con otra sonrisa, si hubiera podido, estoy seguro que me habría ruborizado. —El día de hoy sigue siendo mío—.


Hoy quería saber sobre sus seres queridos, su relación con su madre, que hacían juntas en su tiempo libre, me comentó que sólo había tenido una abuela y de ella también quise saber todo, de sus amigos del colegio, de sus amigos en Phoenix.
Cuando le pregunté por los chicos con los cuales había tenido citas, se puso colorada, no podía creer que ninguno de esos estúpidos chicos la viera tal como es, hermosa, inteligente, perceptiva, intuitiva, me sentí feliz al saber que yo era el primero en contemplarse en esos profundos ojos como espejos.

— ¿Nunca has conocido a nadie que te haya gustado? —. Le pregunté

—En Phoenix, no—.

Si. Yo le gustaba, su ritmo cardiaco me lo había confirmado. ¿Pero me amaría como lo hacia yo?.
Para cuando terminó de hablar ya estábamos en la cafetería y aprovechando que yo hacía una pausa dio un mordisco a la rosquilla que había comprado para ella.

—Hoy debería haberte dejado que condujeras —. Le dije dejando de lado el interrogatorio.
— ¿Por qué?—.

—Me voy a ir con Alice después del almuerzo—.

—Vaya —. Respondió pareciendo desencantada y confusa. —Está bien, no está demasiado lejos para un paseo—.


¿Acaso pensaba que la dejaría ir caminando a su casa?

—No te voy a hacer ir a casa andando tomaremos tu coche y lo dejaremos aquí para ti—. Aseguré.

—No llevo la llave encima —. Me contesto. — No me importa caminar, de verdad—.

Negué con la cabeza.

—Tu monovolumen estará aquí y la llave en el contacto, a menos que temas que alguien te lo pueda robar—.

De solo pensar en la idea me reí de buena manera.
—De acuerdo —. Dijo con los labios apretados.

Al parecer no le gustaban mis comentarios sobre su coche o quizás estaría pensando en la llave que yo tenía en mi bolsillo… La apreté entre mis manos y me reí por lo bajo.

— ¿Adonde vas a ir? —. Quiso saber.

—De caza —. Le contesté. —Si voy a estar a solas contigo mañana, voy a tomar todas las precauciones posibles —. Debía permitirle escoger, aunque la sola idea de no estar con ella me hacía sufrir —Siempre lo puedes cancelar, ya sabes—. Le dije.

Bajó la vista, así que no pude leer la expresión en sus ojos.

—No —. Susurró mientras levantaba la vista y me miraba a la cara. —No puedo—.

—Tal vez tengas razón—. Contesté apesadumbrado ya que había dicho “No puedo”.

Ella tampoco podía estar lejos de mi, y no sabía si sentirme feliz o desdichado de eso.

— ¿A qué hora te veré mañana? —. Continuó.

—Eso depende... Es sábado. ¿No quieres dormir hasta tarde? —. Le ofrecí.

—No —. Se apresuró a decir, lo cual me hizo sonreír, yo también ya la extrañaba.

—Entonces, a la misma hora de siempre —. Decidí. —¿Estará Charlie ahí?—.

—No, mañana se va a pescar—.

— ¿Y qué pensará si no vuelves?—. Quise advertirle que había un pequeño porcentaje de que eso sucediera.

—No tengo ni idea —. Y lo dijo como si no le importara mucho el asunto. —Sabe que tengo intención de hacer la colada. Tal vez crea que me he caído dentro de la lavadora—

No estaba tomando seriamente el asunto y eso me molestó ¿ Acaso no sabía que yo era demasiado peligroso para ella?
Debía tener un aliciente para poder traerla de vuelta.

— ¿Qué vas a cazar esta noche? —. Preguntó tratando de desviar el tema.

—Cualquier cosa que encontremos en el parque —. Me fascinó el tono de su voz al decir estas palabras, como su fuera los más normal de mundo correr por el bosque en busca de la cena. — No vamos a ir lejos—

— ¿Por qué vas con Alice? —. Me preguntó

—Alice es la más... compasiva—.

— ¿Y los otros? —. Dijo con timidez . —¿Cómo se lo toman? —.

En ese momento me permití leer los pensamientos de mis hermanos que estaban en nuestra habitual mesa.

"—Estúpido, inconsciente, tarado—". Me disparaba Rosalie.

"—Por favor, por favor , por favor, ¿Puedo conocerla ahora?—". Me pedía Alice.

Jasper estaba impaciente, sabía que mañana iríamos de excursión y temía lo peor.
Emmett por su parte estaba molesto ya que le habíamos excluido de la cacería y tendría que asistir a la clase de Ingles.

—La mayoría con incredulidad—. Sólo contesté.

Ella miró a hurtadillas a mis hermanos.—No les gusto —. Agregó.

—No es eso —. Le mentí… solo en parte. — No comprenden por qué no te puedo dejar sola—.

Y ella me entregó una enorme sonrisa.

—Yo tampoco, si vamos al caso—.

Moví mi cabeza lentamente, y clavé la mirada en el techo al mismo tiempo que reflexionaba sobre sus palabras.

Verdaderamente no era consiente de si misma, del efecto que causaba en los demás, Volví a mirar sus ojos.

—Te lo dije, no te ves a ti misma con ninguna claridad no te pareces a nadie que haya conocido. — Me fascinas—.

Me dirigió una furiosa mirada, seguramente había pensado que lo decía en broma y no pude evitar sonreír a ese gesto.

—Al tener las ventajas que tengo —. Le dije tocando mi frente disimuladamente—. Disfruto de una superior comprensión de la naturaleza humana. Las personas son predecibles, pero tú nunca haces lo que espero. Siempre me pillas desprevenido—. Le confesé

Desvió mi mirada para ver nuevamente a mi familia.

—Esa parte resulta bastante fácil de explicar , pero hay más, y no es tan sencillo expresarlo con palabras...

De pronto Rosalie atrapó a Bella con la mirada y una oleada de furia subió por mi pecho y emití un bufido muy bajo para ser escuchado por los oídos humanos, pero lo suficientemente fuerte para advertir a Rosalie.
Ella giró la cabeza y liberó a Bella se su embrujo.

Al mirarme nuevamente se podía ver en ella el miedo que le había provocado mi hermana.

—Lo lamento. Ella sólo está preocupada. Ya ves... Después de haber pasado tanto tiempo en público contigo no es sólo peligroso para mí si... —. Y no pude seguir mirando su rostro.

— ¿Si...? —.

—Si las cosas van mal—.

Y no pude contener la pena y la angustia que sentía al decirle estas cosas que ya había pensado un millón de veces durante todas estas noches.
Avergonzado dejé caer la cabeza entre mis manos, debería haber sido capaz de levantarme, haberle dicho que me olvidará. Haber podido hacer cualquier cosa para no estar con ella, para no amarla como lo estaba haciendo, para no desear estar con ella con todo mi ser, ero no podía, simplemente ya no podía irme de su lado y me odiaba por eso…
En ese momento ella interrumpió mis lamentos.

— ¿Tienes que irte ahora? —.

—Sí —. Le conteste mientras le miraba nuevamente y todo cambio es un segundo, estaba seguro de mi mismo, como estaba seguro del amor que sentía por ella.
Sonreí lleno de esperanza.

—Probablemente sea lo mejor. En Biología aún nos quedan por soportar quince minutos de esa espantosa película. No creo que lo aguante más—.

Alice ya se había puesto de pie y se dirigía a nuestra mesa. Por fin me dejaría en paz.
Sin mirarla la salude.

—Alice—.

—Edward —. Rrespondió ella.

—Alice, te presento a Bella... Bella, ésta es Alice —.

—Hola, Bella —. Estaba tan contenta. —Es un placer conocerte al fin—.

Le dedique una sombría mirada.

—Hola, Alice —. Le contestó con timidez.

— ¿Estás preparado? —. Me preguntó.
—Casi —. Le contesté molesto por la intromisión. ..—Me reuniré contigo en el coche—.

Alice se alejó sin decir nada más. Se había percatado de mi malestar.

—Debería decir «que te diviertas», ¿o es el sentimiento equivocado? —. Me preguntó al tiempo que me miraba nuevamente ya que se había distraído con el andar de Alice.

—No, «que te diviertas» es tan bueno como cualquier otro—. Le dije recuperando el buen animo.

—En tal caso, que te diviertas—.

—Lo intentaré —. Le respondí. —Y tú, intenta mantenerte a salvo, por favor—.

—A salvo en Forks... ¡Menudo reto! —

—Para ti lo es —.

Estaba seguro que se estaba tomando mis palabras mas superficialmente de lo yo habría querido.

— Prométemelo—. Le pedí.

—Prometo que intentaré mantenerme ilesa —. Me dijo. —Esta noche haré la colada... Una tarea que no debería entrañar demasiado peligro—.

—No te caigas dentro de la lavadora —.

—Haré lo que pueda—.

Me puse en pie y ella también.

—Te veré mañana —. Me dijo.

—Te parece mucho tiempo, ¿verdad? —. Le pegunté con pena.

Asintió.

—Por la mañana, allí estaré —. Le prometí, pensando que posiblemente la vería más pronto de lo que ella creía.

Recordé que la noche anterior había anhelado tocar su cuerpo y extendí la mano a través de la mesa y le acaricie el rostro, con mucho cuidado rocé sus pómulos para luego darme la vuelta y salir de la cafetería.


Nos tomó más tiempo del que pensábamos traer el carro de Bella. Me habría gustado correr mientras Alice me esperaba junto a mi coche. Pero en vez de eso tuvimos que interpretar el papel de humanos. Conduje junto a Alice hasta casa de Bella y luego la seguí de vuelta al Instituto.

Cuando por fin pudimos dejar atrás la ciudad, me lance a toda velocidad por la carretera, estaba decidido a volver antes de medianoche para poder estar con ella y seguir mi terapia de inmunización, si es que se podía decir así. Alice era una gran compañera de casa, su tamaño generalmente se confundía con debilidad, pero era una experta cazadora y daba a sus presas un final rápido las criaturas ni se enteraban que les había sucedido solo en pocas oportunidades habíamos cazado solos ya que Jasper estaba aferrado a ella como su sombra, por mi parte cazaba con Emmett, Carlisle o la gran mayoría de las veces solo.

Bebí hasta que me sentí hinchado, la verdad es que era bastante incómodo, Alice se reía de mi y decía que estaba volviéndome “Un poco exagerado”.

—Todo estará bien— Me volvió a decir.

—Gracias— Le respondí.

No nos tomó mucho tiempo volver a casa ya que no habíamos ido muy lejos acompañe a Alice a casa y luego fui al encuentro de Bella. Ella no se movió en toda la noche, estoy seguro que tampoco soñó… bueno no conmigo.

Me senté en el suelo, justo bajo su ventana y ahí la contemplé.
Como describir mis sentimientos? Me sentía tan… ¿Nervioso? ¿Así me sentía?

Bueno supongo que esa era la palabra adecuada… estaba nervioso, mañana estaría con ella, no es que estas noches no hubiera estado con ella, pero por fin estaría con ella a solas.

Al pensar en eso sentí un repentino dolor en el estomago ¿ Era eso posible?
Apreté los labios para no romper en una carcajada los sentimientos y emociones corrían desde mi cabeza a la punta de mis pies, podría compartir con ella todas estas cosas?

“Se lo tomara mejor de lo que crees” Me había dicho Alice pero eso no disminuía mi ansiedad.
Lo que quedaba de noche transcurrió muy lento, aun para mi, mil preguntas daban vuelta en mi cabeza. ¿Y si no me presentaba? ¿Me hablaría en el Instituto? ¿Si salía por esa ventana y no volvía ni siquiera al Instituto? Demasiado tarde, demasiado tarde, solo eran estúpidos pensamientos, no tenía la fuerza ni las ganas de estar en ningún otro lugar que no fuera esa pequeña habitación, donde dormía la razón de toda mi existencia. Sin ella ya no habría nada que iluminara mis días y mi noches…
Sin ella ya no viviría o por lo menos no quería vivir.
Por fin llego la aurora…

Di tres golpes a la puerta de su casa, escuche como corría escalera abajo, desee que no lo hiciera, con su suerte podría perfectamente haber caído y haber terminado con una pierna rota. Corrió hacia la puerta pero se le trabo el pestillo ¿Habría estado tan nerviosa si comprendiera que corría hacia su posible muerte? Desterré rápidamente esos pensamientos.
“Todo esta bien , todo estaría bien, todo estaría bien”
Y al contemplarme es su ojos comprendí que así sería, todos los temores se derritieron con el calor que su cuerpo emanaba.

Cuando contemple el total de su figura descubrí que por algún truco del azar o del destino nos habíamos vestido con los mismo colores. Me reí de buena gana.

—Buenos días—. Le dije aun con una sonrisa en los labios.

— ¿Qué ocurre? —

—Vamos a juego— Y volví a reír.

Llevaba un suéter con un cuello alrededor de la garganta color canela y unos vaqueros azules, casi del mismo tomo que los míos. Pero en ella lucían encantadores ya que el color canela contrastaba con su cabello y sus ojos, estaba mmmm… para comérsela y volví a reír.
Caminamos hacia su monovolumen y aguardé resignado junto a la puerta del copiloto.

—Hicimos un trato — Me recordó, pero yo si me acordaba, lo que pasaba es que no me resignaba.

Cuando estuve sentado a su lado me pregunto:

— ¿Adonde? —

—Ponte el cinturón... Ya estoy nervioso—. Le pedí.

— ¿Adonde? —. Repitió en medio de un suspiro, demasiado parecido a los que hace cuando me llama entre sueños.

—Toma la 101 hacia el norte — Le dije, un poco molesto conmigo mismo.

A poco andar descubrí que esto de ser copiloto no era tan malo después de todo ya que podía contemplar a Bella todo el camino, claro que sería mucho mejor fuéramos un poco mas rápido.

— ¿Tienes intención de salir de Forks antes del anochecer?—.

—Un poco de respeto —. Me contestó. —Este trasto tiene los suficientes años para ser el abuelo de tu coche—.

Cuando por fin logramos salir del pueblo le indiqué que girara a la derecha para tomar la 101.

—Ahora, avanzaremos hasta que se acabe el asfalto. — Agregué.

— ¿Qué hay allí, donde se acaba el asfalto? —
—Una senda—.

— ¿Vamos de caminata? — Me preguntó un tanto preocupada.

— ¿Supone algún problema? —

—No—. Era tan mala mintiendo.

Ella estaba consiente que no podía caminar sobre una superficie perfectamente plana sin tropezar con sus propios pies.

—No te preocupes, sólo son unos ocho kilómetros y no iremos deprisa—.

Pero no dijo nada, verdaderamente estaría preocupada por la senda o finalmente se había dado cuenta de lo peligroso que resultaba para ella la situación. Después de un momento, comenzó a impacientarme su súbito silencio.

— ¿En qué piensas? —. Quise saber.

—Sólo me preguntaba adonde nos dirigimos —.Volvía a mentir.

—Es un lugar al que me gusta mucho ir cuando hace buen tiempo—

Pronto llegaríamos a mi claro, Alice nos había visto en el y pronto me mostraría tal como soy y le diría todo lo que siento por ella.
Las nubes ya comenzaban a disiparse y me distraje mirando por la ventana.

—Charlie dijo que hoy haría buen tiempo—. Agregó de pronto.

— ¿Le dijiste lo que te proponías?—.

—No—.

¡¿Qué?¡

—Pero Jessica cree que vamos a Seattle juntos... ¿No? —.

—No, le dije que habías suspendido el viaje.... —

— ¿Nadie sabe que estás conmigo? — Pregunté perplejo. A esas alturas ya me encontraba de verdad muy molesto.

—Eso depende... ¿He de suponer que se lo has contado a Alice? —.

—Eso es de mucha ayuda, Bella —.

La idea de que nadie supiera que estaba con migo me molesto de sobremanera. ¿No había nada que yo pudiera decirle para que entendiera lo peligroso que yo era para ella? Y ahí estaba como si nada pasara.

— ¿Te deprime tanto Forks que estás preparando tu suicidio? —. Le recriminé.

—Dijiste que un exceso de publicidad sobre nosotros podría ocasionarte problemas —.

— ¿Y a ti te preocupan mis posibles problemas? —. Estaba verdaderamente molesto. —¿Y si no regresas? —.

Solo se dedicó a negar con la cabeza con la vista fija en la carretera.

— Isabella Swan verdaderamente creo que estas mal de la cabeza—.

Estaba tan molesto que no me preocupe de que mis palabras salieran a toda velocidad de mi boca yo necesitaba, aun sabiendo que todo iría bien, necesitaba que alguien supiera que Bella estaba conmigo. Necesitaba algo que me hiciera llevarla sana y salva de regreso a su casa.


Se bajó del coche sin mirarme seguramente debido al calor se quitó el suéter y lo anudó a su cintura, llevaba una camiseta sin mangas, nunca había visto a blancura de sus brazos, sus hombros, su clavícula, su largo cuello, me quité yo también el suéter y dando un portazo me bajé del coche.
No quise mirarla nuevamente ya que seguramente me turbaría su figura y yo quería permanecer molesto con ella.

—Por aquí — Le dije y comencé a adentrarme en el bosque.

— ¿Y la senda? — Me preguntó con pánico en la voz al mismo tiempo que trataba de darme alcance.

—Dije que al final de la carretera había un sendero, no que lo fuéramos a seguir—

— ¡¿No iremos por la senda?! — Preguntó como si la idea le aterrara.

—No voy a dejar que te pierdas— Le contesté en tono de burla, verdaderamente le temía al bosque o por fin había entendido todo el asunto?
Claro que finalmente había entendido que se estaba jugando la vida en este paseo y el dolor subió por mi estomago y salió por mi garganta.

— ¿Quieres volver a casa? — Conseguí decir en un hilo de voz ya me había alcanzado y estaba parada junto a mi. — ¿Qué va mal? — Le pregunté esperando que esta vez me contestara con sinceridad.

—No soy una buena senderista —. Tendrás que tener paciencia conmigo.

—Puedo ser paciente si hago un gran esfuerzo— La miré a los ojos y le sonreí para darle animo, pero no dio resultado.
Estudié su rostro y pude ver el miedo en sus ojos.

—Te llevaré de vuelta a casa — Le prometí. Era lo mejor para ella.

—Si quieres que recorra ocho kilómetros a través de la selva antes del atardecer, será mejor que empieces a indicarme el camino — Dijo súbitamente.

Su miedo no era estar a solas conmigo, no me temía, eran otros sus miedos, no podía comprender la expresión de su rostro.
Al cabo de un momento me rendí y comencé la marcha hacia el bosque.
Traté de caminar lo mas lento posible ya que no quería que se sintiera avergonzada. Trate de avanzar por un camino sin muchos obstáculos, pero de todas maneras nos encontramos con algunos. En esas ocasiones le sostenía por el codo y la soltaba cuando estaba seguro que podía continuar por su cuenta. No quería que mi helada piel la molestará, sin embargo cuando eso sucedía su corazón rompía a latir muy rápido. Por otro lado el contacto de su piel era demasiado agradable, ya podía verme a mi mismo acostumbrado casi de inmediato a ese cálido toque.
Me daba pavor mirar su cara y ver un signo de repulsión, pero cuando estaba cerca de ella no podía dejar de ver los detalles de sus cuerpo, su piel, sus delicados brazos, para tratar de pensar en otras cosas que no fueran su figura, me dedicaba a hacerle una que otra pregunta que había quedado pendiente de mi larga lista, por ejemplo sus cumpleaños, los profesores en la escuela primaria y las mascotas de su infancia...
Me dijo que había renunciado a ellas después de que se le murieran tres peces de forma seguida, y no pude evitar el reírme a todo pulmón y mi risa rebotó con un eco en el bosque.
El viaje fue lento pero yo estaba tan contento de estar en ese espacio grande, verde y privado junto a ella, me habría gustado tomarla de la mano y correr con toda nuestras fuerzas.
Pero ella no era mi igual y yo nunca permitiría que lo fuera. Pero esos pensamientos no lograron nublar el buen animo que me había producido la caminata.

— ¿Aún no hemos llegado? — Preguntó haciendo un mueca con el ceño fruncido.

—Casi —Le conteste feliz de ver que aun no estaba cansada. —¿Ves ese fulgor de ahí delante?Seguramente no podría verlo ya que para sus ojos humanos aún estaba muy lejos.

—Humm… ¿Debería verlo? — Me respondió.
Justo como pensé, aun no lo veía. —Puede que sea un poco pronto para tus ojos— Le dije en tono burlón.

—Tendré que pedir hora para visitar al oculista — Lo dijo en voz baja, seguramente pensó que no podría oírla y esa idea me hizo sonreír.
Cuando por fin pudo ver la luz a través de los árboles apretó el paso y yo deje que me adelantará, ahora vendría la parte mas difícil para mi, debía prepararme para su reacción.
Trate de recordar la visión de Alice.
Bella cruzó la última línea de helechos y se adentró en el amplio espacio bañado por la luz del sol. Se dio media vuelta, buscándome pero yo permanecí bajo el abrigo de las sombras, al encontrarse sola giro tratando de ver donde yo estaba, hasta que por fin me vio. No me podía mover, medio petrificado por el miedo lo único que podía ver eran ojos llenos de preguntas, su cabello brillaba con esos reflejos rojos que hace algún tiempo atrás había descubierto.
Dio un paso hacia mi, con sus ojos llenos de curiosidad, pero yo aun sentía miedo y vergüenza a la vez, me entregó una enorme sonrisa y me hizo señas para que me reuniera con ella, al mismo tiempo en que se acercaba un poco más pero levanté mi mano para que no continuara y dio un paso atrás.
Respiré profundamente, llenando mi cuerpo de valor y salí de mi escondite.
Al dar ese pequeño paso, no solo me exponía al brillante resplandor del mediodía, ahí detrás de mi quedaban todos mi miedos

58 comentarios:

aniis dijo...

QQQQ wuuuaiiiii!*_* perfectOOO!^^ siguee =P

mai dijo...

vaya si ke esta super
sigue asi
esta perfek

danielafox cullen dijo...

esta coooooooooooooooool

Anónimo dijo...

por favorrr terminaa noche eterna !! esta buenisiimooo !:D

Anónimo dijo...

No tienes idea de lo feliz que me haces...poder seguir con este sueño!!!! gracias

Anónimo dijo...

aiiii
es genial que pongas esto aqui
me puse a llorar de la amosion cando lo viii
termina noche eterna por favor...

Anónimo dijo...

terminaaaaaa..................noche etrena esta muy bueno.................me alegra ver que un foro respetara todo lo que tenia el libro te felicito esta muy bueno....................y muy romantico............bye

Vera Vidal dijo...

hola!!Te agradezco que escribas estos capítulos,me gustaría que hicieran la película basada en los pensamientos y sentimientos desde el punto de vista de Edward ,sería de otra forma tal y como lo plasmas en tu blog!!!

Parece que viendolo desde las dos perpectivas entiendes todo mucho mejor y te anímo a que sigas escribiendo porque lo haces genial ,un saludo !!
Y gracias por darnos horas de entretenimiento!!!

Anónimo dijo...

hola alexia ya me tenia preoc preocupada.....gracias una ves mas.....gise argentina

Twilightera dijo...

Hermana sos una GENIA lei el primer cap. y me encantoo.
Porfa termina la saga esta muy buena, escribis muuuy bien, ME ENCATOOO.
Besoooo
Flor....

Twilightera dijo...

Hermana sos una GENIA lei el primer cap. y me encantoo.
Porfa termina la saga esta muy buena, escribis muuuy bien, ME ENCATOOO.
Besoooo
Flor....

Anónimo dijo...

SIIIIIIIIIIIIIIIIIII QUE GENIAL ENSERIO QUE QUERIA LEER ESTE LIBRO Y TU BERCION ES GENIAL TAL COMO LA ABRIA ESCRITO LA PROPIA MEYER, MEYER ES MI ESCRITORA FABORITA Y ME ENCANTO QUE ISIERAS ELRESTO DEL LOS CAPITULOS DE SOL DE MEDIANOCHE ESNSERIO TE LO AGRADESCA, GRACIAS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

nievecientuscula dijo...

Esta genial escribes muy bien Me encanta tu superblog

Anónimo dijo...

me encanta que terminaras sol de media noche ya estaba aburrida de simpre leer los mismos capitulos. me encanta!!!!!!!!!!!

P.D:
solo hay un pequeño detalle, edwuar llama a su padre mes como carlise. en orabuena.

Anónimo dijo...

wow,wow, estoy feliz de haber hallado tu blog, tu trabajo es exelente, te felicito y gracias por compartirlo con todas nosotras, leer los capitulos con la hermosa musica de fondo es uffff genial!!! de nuevo mil gracias!!!

Anónimo dijo...

esta genila es muy buenoo tienes un gran talento
te felicito

Anónimo dijo...

woooow!! sta super genial!!! de verdad por favor sigue escribiendo ¡¡¡que emocion!!!!

avrilagusmania dijo...

que bueno poder seguir adentrandonos en la mene de edward GRACIAS Y ML GRACIAS!!!escribs muy bonito

Anónimo dijo...

Alexa, encontré tu blog apenas éste sábado y no pude parar hasta la noche del domingo (Auch! Mis ojos!).
De escritora aficionada a otra, te felicito enormemente. Me atrapaste con una historia inconclusa que me fascina.
Te reconozco también el cómo se fue desarrollando más tu estilo a cada capítulo.
Me has pintado lleno de vida a un Edward tal como S.Meyer lo hizo inicialmente.
Gracias:
Sissy

Anónimo dijo...

esta buenecimo gracias tienes una imaginacion emvidiable
patty

Anónimo dijo...

K bueno lo adoro crepusculo es mi vida Graciasssss


BESITOS

Nessie Cullen dijo...

hola como stas mia yo soy de chile y si ers d aki me enctaria conocerte
te dejo mi msn

kmpanita.2107@hotmail.com

plis contactate

☆◘♥Michelle♥◘☆ dijo...

no pude resistir la tentacion y he me aqui!!!wao chica que largo el capi pero me encanta, esta asombroso, me gusta tu forma de escibir, wao me dejaste con el ojo cuadrado, me facsina!!!aqui te dejo mi blog!!
princessdaekcoffin.blogspot.com
bueno ahora si me voy a dormir!!!

Besos

Anónimo dijo...

Soy de Chile, pero me sorprendio... que escribieran sobre rob, es decir no crene que se sienta un poco acosado es el precio a pagar por la fama no? xD bueno no las echo para o muy bien las felicito y sigan escribiendo eclipse porfa es mi libro preferido.

Anónimo dijo...

HOLA LINDA YO DESCUBRI ESTE PRECIADO BLOG Y POR DIOS NO LO PUEDO CREER QUE APACIONANTE ES EL COMO ESCREIBES ES INCREIBLE Y ANIMOS MI HERMANA PASA POR TU BLOG YA SE LEYO NOCHE ETERNA Y CONFLICTO ETERNO VA SIGUIENDOTE Y ESTA SUPER ENCANTADA COMO YO ENCERIO QUE ESTO ES GENIQAL ES FANTASTUCO ES MUY LINBDO ENCERIO TE FELICITO YO ME LLAMO GLORIA TENGO 22 AÑOS Y SOY DE MEXICO Y COMO TU SOY FANATICA DE ESTOS PERSONAJES

Anónimo dijo...

por favor publica amor eterno que me muero de ganas de leerlo... tu blog esta super gracias por continuar la historia y porfavor sigue escribiendo el de "a la caza del vampiro" fue muy chistoso y al leerlo pude sentir la emocion de la historia .
le conte a unas amigas de tu blog y les encantó...
Gracias y porfa sigue escribiendo

Anónimo dijo...

hola me llamo vane andaba buscando algointeresante y ayer meencontre con tu foro quero darte las gracias asi de todo corason por ternar este libro y sabes algo
mi sueñoo eran lassecuelas de luna nueva, eclipse, y amanecer en versine edward es genialllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll

te quero le das luz ami vda con esto yy asta se me olvido que era escrito por ty y no por sthephanie escribes super ok tengo muchsiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiimo por leer me boy

y waaaaa aun no termino nisiquiera sol de medianoche pero porfavor publica amor eterno

rocioluna dijo...

que maravilla, muchas gracas, por continuar con Sol de medianoche.

Anónimo dijo...

oye que genial eres wuashhhh te fajaste pero te quiero pedir un favor veo que eres re fan de la saga http://tweeter.faxo.com/Harry_Potter_vs_Twilight
en el link que acabe de publicar aparece una com petencia de harry potter y twilight VAMOS PERDIENDO:( PLIS VOTA CADA 20 MINUTOS HOY SE ACABA LA VOTACION PORFIS DEMOSTREMOS QUE SOMOS MAS Y QUE TWILIGHT NO ES SOLO UNA PELICULA O UN LIBRO.....http://tweeter.faxo.com/Harry_Potter_vs_Twilight

Fabiola dijo...

Hola!! Muchas gracias por darme la oportunidad de seguir este sueño de historia!! te quedo super!! GRACIAS

Anónimo dijo...

xfaaaaaaaaa termina amanecer narrado por edward cullen!!!!!
me muero de ganas por leerlo!!¡¡

Anónimo dijo...

ESTAS HISTORIAS SON MARAVILLOSAS
HOY 13-05-10 CUMPLE ROBERT PATTINSON!!!!!!

Anónimo dijo...

es genial.
no dejes de escribir nunca porque lo haces fenomenal.
suerte

Anónimo dijo...

hola hermosa alexa me encantaria leer todo tu fanfic se que eres grandiosa por escribir un fanfic d etu saga y esperas que mi querida sthep meyer termine sus libros por que es una gran escritora y como cualquier fanatico dedicaste tu fanfic a esta escritora pero me gustaria descargarlo aunque me dice que no se puede o me lo podrias enviar te dejo mi correo angeldelaoscuridad@live.com me interesa mucho porfavor de antemano gracias si no me encuentras en el facebook como camila yaneli cullen

frozen heart dijo...

HOLA jaja AMOOO TU FANFIC!!!!! jajaj lo esoty releyendo como hago con todo lo que adoro !!! :D y te juro qeu volvi a morir cuando comenze a leerlo de nuevo !! :'D ahh... ERES incREIBLE escribinedo de eso no hay duda. y porfavro quien peude dudar de alice XD JAJAJA :'D gracias por el fanfic ;P ADOROOO!!!!!!!!!

frozen heart dijo...

HOLA jaja AMOOO TU FANFIC!!!!! jajaj lo esoty releyendo como hago con todo lo que adoro !!! :D y te juro qeu volvi a morir cuando comenze a leerlo de nuevo !! :'D ahh... ERES incREIBLE escribinedo de eso no hay duda. y porfavro quien peude dudar de alice XD JAJAJA :'D gracias por el fanfic ;P ADOROOO!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Encerio no tengo nada en contra de tus fanfic pero sierto que se nota mucho la diferencia con meyer creo qe eres mucho mas fan que yo pero te recomendaria que cambiaras algunas cosas como x ejemplo qe se dirijan a carlisle como "padre" no va.. y viceversa... (lo mismo con esme), o que edward diga cosas como "mi bella" el edward del qe me enamore (e.e)no era asi de egoista y otras cosas x el estilo .. bueno entiendo que son detalles pero se supone que eres muy fiel a meyer y bueno con todo el respeto que te mereces xD... deverias fijarte mas en detalles que en hacer que paresca un novelon de la tele ;)


PD: Me encantan tus escrtios y bueno te admiro =) yo no me siento al nivel de intentar escribir como meyer no quiero que veas mi comentario como una ofensa .. y otra cosa seguro habras leido "the host" y te recominedo hacerle un fanfic yo he hecho muchos pero en mis sueños nomas xD seria lindo ver un epilogo con ian y wanderer ^^ gracias x leer

Anónimo dijo...

Simplemente E X C E L E N T E!!!!!!!

Me entere apenas hoy de este blog y que lastima no haberlo visto antes xq esta muy muy buenooooo!!
Me encantoo!! ya tienes una nueva lectora jeje :) Sigue asi ;)

Atte: Su'

Anónimo dijo...

jo me encanta como relatas de verdad estoy enganxada a todo lo q escribas de x vida eres fantastica y quien no lo sepa ver,es estupido deseo q todo te vaya a mjeor xq te lo mereces gracias x compartir con los demas ese gran don,me has ayudado mucho en los peores momentos,me has exo desconectar del mundo y los problemas y me has cautivado con tus historias te deseo todo lo mejor alexa¡¡¡ estas hecha para contar grandes historias y para compartirlo con la gente que te quiere y q te admira eres grande y fantastica MIL GRACIAS WAPA

Anónimo dijo...

Wow de veras q buen trabajo... me alegra que escibas asi de bien y pueda seguir la historia q tanto me gusta ... muchas gracias

gisela dijo...

Espero que pronto termines de escribir conflicto eterno y sigas con amor eterno para saber la historia de Edward sobre amanecer.Y gracias por tomarte un tiempo para escribir en verdad muchas gracias y porfis termina pronto.

Gabriela dijo...

WOW SIMPLEMENTE ME HAS DEJADO SIN PALABRAS... X TIEMPO NO HABÍA PODIDO LEERTE PER AALI COMIENZO... ME ENCANTO

Debora dijo...

Wow, eres muy buena. ya lo creo!!! pero creo q t salist un poco d lo q la verdadera autora queria dar a entender pero es muy bueno tu trabajo sigue asi talvez podrias convertirte en escritora de tus propias historias

Lucero dijo...

Esta de lujo..!!! Mi cuñada esta..que no cabe y a mi me fascina la idea de que alguien haya tomado las riendas mientras Stephenie culmina con esta historia que nos tiene de los pelos a todas!
Adelante alexa. Nos encanta encanta tu blog!
Maggie y Sabry.

Shamy Pelayes dijo...

Nunca en mi vida había estado tan agradecida con alguien por algo!!!! Muchas gracias por sacarme de una eterna espera! la verdad que tenés un don natural para escribir, asíque seguí!!! TE FELICITO Y MIIILLLL GRACIASSS!!! Shamy desde Argentina! =D

Anónimo dijo...

wow me encanto son lo maximo

Anónimo dijo...

me gustaria k alguien que sea fan como yo converse conmigo de lo padre de estos libros tan maravillosos mi correo es carla_0004@hotmail.com ps oja y me escriban

Anónimo dijo...

mmmm... para comersela jajaja

Geiko55 dijo...

Graciassss!!!!! Despues de leer La Saga,Sol de Medianoche(los capitulos que hay),La 2ª Vida de Bree Tanner,de ver las pelis que han salido 1.000 veces cada una...me hacia falta algo massss.
Soy adicta a Crepusculo como un drogadicto a su droga o un borracho a su bebida.
Muy buena tu manera de escribir y repito,GRACIAS.

nat dijo...

me encantaron tus fanfics estaban buenisimos, mucho animo, espero que puedas seguir escribiendo :D

nat dijo...

me encantaron tus fanfics estaban buenisimos, mucho animo, espero que puedas seguir escribiendo :D

allaboutme dijo...

wow!!!! mme encantan tus fanfics, hace tiempo habia comenzadó a leerlos pero por cuestiones que se atravesaron no pude continuar leyendoños.... Pero aca estoy de nuevo

claudia dijo...

ola!! te quiero preguntar como se llama la cancion que suena en el blog la que sale en crepusculo cuando bella conoce oficialmente a los cullen en su casa?
muchas gracias!!1

Iri dijo...

ME ENCANTÓ. Escribís de maravilla, gracias por tomarte el trabajo de continuar Sol de Medianoche y felicitaciones por hacerlo tan bien.

maff dijo...

eres una excelente escritora gracias por compartir esto con nosotros! te felicito!!! estare esperando la continuacion cuando regresan!!! :D

Felicidades!!!

atziry isabella cullen dijo...

Muchas felicidades esta padrísimo sabes publícalo en estephaniemeyer.com de seguro te ayudara a tener una carera u si eya ya no quiere escribir la saga y magnate que te pidiera eya que tu sugieras con la saga órale suerte

Herminia García Luna dijo...

Me encantaria poder leer amor eterno y te animo a que te pongas manos a la obra y si algun dia te dan la oportunidad que puedas publicar algo aqui tienes una incondicional animate y haz que volvamos a soñar despierto

andrea sanchez jurado dijo...

Hola alexa soy andrea sanchez jurado de Sevilla y quiero agradecerte de corazón que compartieras tu maravilloso talento con nosotros, yo habia buscado nuevas historias de crepusculo en todos lados y no encontre nada por eso ¡GRACIAS!
y me gustaria preguntarte algo
¿podrias escribir sobre despues de amanecer?
Por ejemplo sobre la vida de Reneesmee y Jacob despues de lo que paso hasta que renesmee se haga adulta.