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lunes, 5 de noviembre de 2012

Conflicto Eterno: Capitulo 26








26
La Elección


Tararear la nana de Bella había sido la única forma de sofocar las desagradables fantasías de Jacob. El amanecer me pareció tan lejano entonces.
Como cada noche, ella pronunció mi nombre, era un verdadero oasis dentro de la tormenta escuchar su dulce voz llamándome desde la inconsciencia. Cada vez que esto sucedía Jacob resoplaba por la nariz, era tan delicioso poder sentir su malestar… Hasta que llegó mi turno y probé yo también aquel trago amargo.

—“Mi Jacob”—. Dijo ella suave pero claramente.


Sólo fueron esas dos cortas palabras, mas bastó para que él se regocijara.

—¿¡Ya vez!? ¡Yo sabía que tenía la razón. Está ahí, tal vez sea pequeño, tal vez esté muy escondido, pero yo se que en su corazón hay amor para mí. Y bueno, no la culpo de eso, es decir, los de mi raza somos irresistibles—.

—Guarda silencio—. Le dije. —Bella necesita descansar y será mejor que tú también lo hagas de una vez por todas—.

—Si, si, si. Piensa en sus palabras mientras yo sueño con ella—. Respondió.

“—Grrr….—” Gruñí mentalmente esta vez.

Una vez más quise saltar sobre su cuerpo y desgarrarlo completamente.
Apreté fuertemente mis puños y mis ojos, tratando inútilmente de bloquear la furia y sus pensamientos, sentía la necesidad de dejarme ir, quería dejar que el ser oscuro y sangriento que vivía en mí tomara el control de mis actos. Sería tan dulce, tan placentero disfrutar de su monstruosa naturaleza…

Pero no, una vez más, nuevamente diría que no, lo empujaría… otra vez, como tantas otras, le pondría los grilletes y lo expulsaría hasta el fondo más oscuro de mi ser.
No, esta batalla no la ganaría por la fuerza, esta batalla la ganaría siendo lo mejor que podría ser para Bella.


No sirvió de nada que Jacob se durmiera, eventualmente sus sueños volvieron a girar en torno a Bella y de cómo sería su vida junto a ella.
El tono libidinoso de estos quedaron atrás e imágenes cotidianas repletas de intimidad llenaron sus inconscientes pensamientos.
Imágenes de atardeceres tomados de las manos, de niños idénticos a él corriendo por la playa tras una Bella unos cuantos años mayor, sin embargo siendo la misma, llena de vida.
Entonces sentí envidia… una vez más, no sólo de su posibilidad de soñar sino que también de su posibilidad de poder brindarle un futuro lleno de… lleno de vida en resumidas cuentas.
¿Llegaría el día en que ella, al igual que Rosalie, sintiera el peso de la eternidad al comprender que nunca sería capaz de albergar vida dentro de su cuerpo? ¿Entonces me odiaría por eso?
Rosalie no odiaba a Carlisle, por mucho que sintiera el peso de los años ella no le culpaba por haberla transformado. Ella tan solo odiaba la maldita suerte que le había tocado.

Pero todo era diferente con Bella, ella estaba consciente de todo lo que perdía. ¿Acaso había dimensionado la inmensa realidad?

Sacudí mis dudas, no era tiempo de hacer el papel de tonto masoquista una vez más.
Dejé que mi mente volara fuera de la tienda, buscando los pensamientos de mi familia que permanecía alerta.
No esperábamos visita hasta la mañana siguiente, sin embargo, supongo que cada uno tenía sus propios motivos para estar ansioso.

Carlisle estaba preocupado, no sólo por nosotros, sino que también por los lobos que se habían unido a nosotros, o a la batalla para ser más exactos.
Él se sentía responsable por cada uno de ellos y no quería pensar en que pasaría si perdíamos a alguno de ellos.
Esme por su parte dejaba de lado la preocupación por los pulgosos y sus pensamientos pasaban de Alice a Rosalie. Aunque sabía muy bien que ellas eran perfectamente capaces de defenderse a sí mismas y a los chicos si así fuera necesario, su instinto maternal gritaba más fuerte que cualquier otro sentimiento.
Emmet al igual que yo contaba cada segundo que faltaba para el amanecer, aunque teníamos motivos muy diferentes para hacerlo.
Jasper formulaba una y otra vez posibles planes B y hasta un C si así era necesario.
En cada uno de ellos Alice permanecía muy lejos, siempre la mantenía alejada de todo peligro y ella a su vez, pudiendo adivinar los pensamientos de Jasper hacia lo mismo, pero Alice siempre se veía a su lado si algo salía mal.
Pero a pesar de todo eso, dentro de ellos reinaba la expectación y tranquilidad absoluta. No negaban que algo pudiera salir mal, mas todos estaban consientes de nuestra fuerza y la de los Quileutes.

De esta forma pasó la noche tormentosa, (lo había sido en más de un aspecto). Negándome en todo momento de apartar la vista de ella mientras dormía profunda y plácidamente entre los protectores brazos de Jacob.
Yo debí poder brindarle aquello que ella tanto necesitaba, sin embargo había fallado, no había podido cumplir con esa simple pero fundamental labor y ahora estaba pagando por la ineptitud de mi naturaleza lo más desesperante de todo aquello era que no había nada que yo pudiera hacer.
Debía enfocarme en el camino que habíamos escogido recorrer, juntos, por siempre, sin necesidad de recurrir a seres indeseables para protegerla de cualquier amenaza. Llegaría el día en que Bella se uniría a mí y seriamos iguales, para toda la eternidad.

Y el amanecer llegó, lentamente primero, trayendo las débiles luces matutinas. Luego, con el correr de los minutos, el sol se abrió paso a través de las escasas nubes que recordaban la tormenta nocturna hasta que dominó por completo el cielo.
El pequeño Seth Clearwater se desperezó y se perdió por unos segundos entre los árboles. Luego volvió y se sacudió ruidosamente.
¿Cuándo sacudiría sus pulgas Jacob fuera de la carpa?
Estaba completamente seguro que sus insoportables ronquidos terminarían derribando todo mi, en ese momento, precario autocontrol. Estaba utilizando todas mis fuerzas para no saltar sobre él, para no tomarlo por el cuello y romperlo como si fuera una pequeña e insignificante rama seca…. Estaba haciendo todo lo que me era posible y no sabía cuánto más podría soportar. ¿Pero cómo podía hacerlo!?
Sus peludos y fétidos brazos…. Su cuerpo muy cerca, su respiración golpeando su cabello… ¿Como podía seguir contemplando aquello?
Entonces, Bella comenzó a despertar. Yo sentía tanta rabia, tanto odio pero en cuanto vi que ella comenzaba a moverse, todos esos sentimientos se desvanecieron y una tristeza inconmensurable me llenó por completo. ¿Por qué ser la criatura que era? ¿Por qué no podía ser lo que ella necesitase o mereciese?

Controlé la angustia, vencí el dolor.
Yo sabía muy bien cómo controlar mis sentimientos, no permitiría que ella viese cuánto dolor me causaba la situación, no era justo para ella.

—¿Se está caliente ahí fuera? —. Dijo mientras trataba de moverse.
—Sí. Dudo que hoy necesitemos la estufa—. Le contesté mientras veía los esfuerzos que realizaba Bella para deshacerse del abrazo inconsciente de Jacob.

Todo mi cuerpo quería moverse, tomarla entre mis brazos y lazar de una patada a Jacob fuera de la carpa, pero no lo hice, me obligué a permanecer sentado en el rincón de la carpa mientras ella intentaba alcanzar la cremallera del saco de dormir. Pero entre más lo intentaba mas fuerte Jacob la abrazaba.
La situación se estaba volviendo verdaderamente insoportable.
Respiré una y otra vez, tratando de dominar mis impulsos.

—¿Y si me ayudas? —. Me preguntó entonces, y con gusto lo haría. Se me ocurrían mil formas de hacerlo y en cada una de ella había sangre Quileute involucrada.
Sonreí entonces.

“Quieres que le arranque los brazos…” Estuve tentado a decir, pero… —¿Quieres que le aparte los brazos? —. Le pregunte finalmente, mas Bella prefería que sólo le ayudase a salir del saco. Ella estaba segura que le daría un golpe de calor y posiblemente así fuera, no era necesario que yo me acercase a ellos para sentir el calor que irradiaba Jacob Black y después de todo no era algo tan agradable de soportar cuando no se estaba muriendo de frío.


Yo, en ese entonces, tal vez podría haber actuado de otra manera, tal vez, en consideración al enorme favor que Jacob me había hecho la noche anterior yo podría haber actuado con un poco màs de deferencia hacia èl…. Pero no fue así.

Con un certero y limpio movimiento bajé la cremallera del saco de dormir y al instante todo su cuerpo fue víctima de la fuerza de gravedad y rodó hacía atrás cayendo de espaldas sobre el aparentemente frio suelo de la tienda.
Inmediatamente, cuando su piel hizo contacto con la helada superficie, impulsivamente se agitó y rodó hacia adelante en un intento de apartarse del frio, pero al hacerlo todo su cuerpo cayó sobre Bella.
De haberme detenido a pensar en las consecuencias que mis actos podrían traer, yo podría haber previsto algo tan obvio como eso, pero mi tolerancia perruna había quedado deshecha la noche anterior y no me encontraba capacitado para soportar un segundo más a Jacob Black.

Al ver el frágil cuerpo de Bella atrapado bajo él, todo se tiñó de rojo y ya no fui dueño de mi cuerpo.

En menos de un parpadear humano, o en menos de lo que le habría tomado a Bella el hacer una inspiración… si es que en ese momento hubiese sido capaz de hacerla, tomé a Jacob por la pretina de su pantalón y lo lancé hacia el otro extremo de la tienda donde cayó contra uno de los palos de esta.
Tardó el mismo tiempo que le tomaba el llegar al suelo, comprender lo que había sucedido.
Para entonces yo me había agazapado delante de Bella, protegiéndola de esta forma con mi cuerpo, dispuesto a saltar sobre él al menor indicio de su transformación.

“¡Maldito! ¿Qué demonios te crees sabandija asquerosa?” Me espetó mentalmetne mientras era todo gruñidos.

Se incorporó rápidamente y me hizo frente, maldiciéndome en su mente una y otra vez al mismo tiempo que convulsionaba frenéticamente tratando de controlar los espasmos que precedían su transformación.
No sé bien cuanto tiempo permanecimos así, uno frente al otro, esperando que el otro diera el primer paso hacia adelante. Tampoco fui consiente en un comienzo de los gruñidos que llegaban desde fuera de la tienda, ni de la voz de Bella hasta que ella estuvo frente a mí, en medio de nosotros, sòlo el contacto de su cálida mano sobre mi pecho me hizo darme cuenta de lo peligrosamente cerca que ella estaba de un casi descontrolado Jacob.
Al instante la tomé por la cintura para alejarla de él ipso facto.

—¡Alto ahora mismo¡— Dijo ella.

La voz de Bella fue como un bálsamo sobre nuestras encolerizadas mentes y Jacob comenzó a calmarse casi inmediatamente, sin embargo no por eso dejó de amenazarme al mismo tiempo que me mostraba sus dientes de leche.

“¡Te voy a sacar la cabeza y la voy a enterrar en esta montaña, donde nadie pueda encontrarla¡”

“¡Jacob!, ¿Jacob?, maldición…”. Se quejaba Seth en un aullido mientras corría de un lado a otro frente a la tienda, sin saber que hacer realmente.

—¿Jacob? ¿Te has hecho daño? —. Le preguntó entonces Bella.

—¡Claro que no! — Respondió él ofendido.

¿Cómo era posible que ella se preocupara por él?
Hace apenas unos minutos atrás había sido aplastada por él y ahora Bella le preguntaba si se encontraba bien!
Eso era realmente inconcebible. Yo había esperado una reprimenda, una palabra de disgusto por parte de Bella hacia Jacob, pero eso no fue así, el único reprendido fui yo y además ella me pidió que me disculpara.
¡Ella tenía que estar bromeando!¡Él la estaba aplastando!

—¡Porque le tiraste al suelo! Ni lo hizo a propósito ni me ha hecho daño—. Me respondió ella.

¿Disculparme…? Si tan solo… ¡Rayos!
¿Acaso no bastaba con la noche de los mil demonios que había pasado?
¡No, no bastaba! Ahora y como si fuera poco, tenía que comenzar el día, nada más y nada menos que disculpándole con un maldito perro Quileute… y que además resultaba ser él.

Los ojos de Bella seguían mirándome seriamente y sabía que no lo dejaría correr tan fácilmente. Desvié la vista de ellos para mirar a Jacob y le dije secamente:

—Mis excusas, perro.

—No ha pasado nada —. Respondió él pagado de sí mismo, disfrutando el placer que le proporcionaba mi disculpa.

El leve movimiento del cuerpo de Bella me hizo volver a fijar la vista en ella. Le vi estremecerse.

—Ven—. Le dije luego que ella se abrazara a si misma debido al frio.

Tomé el anorak que estaba en el suelo y envolví con el a Bella.

—Es de Jacob —. Dijo ella, pero por él no había que preocuparse, de todos modos Jacob tenía su propio abrigo de pieles… con pulgas y tiña incluidas.

—Si no os importa, yo prefiero el saco de dormir. No me apetece levantarme aún. No pasará a la historia por ser la noche en que mejor he dormido, desde luego—. Dijo este.

¿Se estaba quejando el muy maldito? ¿Esa había sido idea suya, y ahora, después de todo se quejaba?
Pero aclaró, luego de desperezarse y sacudir sus pulgas, que no había dicho que hubiese sido una mala noche, tan sólo que no había dormido mucho.

—Pensé que Bella no iba a callarse nunca—. Y yo encontré en sus palabras algo de consuelo.

—Me alegro de que lo hayas disfrutado tanto —. Le respondí.

Yo adoraba que Bella hablara en sueño ya él sólo le molestaba. Que mezquinos, que falsos eran sus sentimientos hacía ella.

—Entonces, ¿tú no has pasado una buena noche? —. Me preguntó sarcásticamente.
Pero aquella no había sido la peor de mi vida.

—Pero ¿entra al menos entre las diez peores? —. Preguntó Jacob gozando con la idea.

Y él tenía razón, posiblemente si hiciera un ranking con las 10 peores noches de mi existencia, esa ocuparía el puesto 10° o tal vez el 9°.
Sin embargo yo sabía, podía ver que para él esa noche si pasaría a ser una de las mejores noches de su vida. Y lamentablemente para él el resto sólo lo tendía soñando. Tendría que conformarse toda su vida con soñar simplemente, mientras que para mí no era necesario el soñar con ello, Bella era mi realidad y mías eran y serian todas sus noches.

—Ahora bien, no figuraría entre las diez mejores si hubiera podido ocupar tu lugar. Sueña con eso—. Le dije escupiendo en su cara la realidad.

Al instante Jacob respondió, abrió los ojos dejando de fingir que dormitaba, cuadró los hombros rígido por el coraje y de un salto se puso en pie argumentando que la tienda era muy pequeña para nosotros tres.

—¿Sabes qué? Creo que hay demasiada gente aquí dentro—. Dijo él.

Y yo no podía estar más de acuerdo con eso.

8 comentarios:

LaLa W.C. Cullen Ahtziry dijo...

OMG! Dios Alexa! despues de casi un año publicas *w* esto es un sueño :) talves muchas de nosotras tu seguidoras no ponen un comentario en esta entrada porque UN AÑO PESA MUCHO ;) y talves no estan ni enteradas que publicaste :) ojala y eso no haga que dejes de actualizar asi sea cada 100 años :D enserio amo lo que escribes y me dejas con una satisfaccion y a la vez de adiccion de querer mas y mas :) gracias por darnos este placer a los ojos

monica dijo...

Me gusta mucho como escribes y como has rellenado los huecos de los libros de bella,pero me faltan muchos cosas ,te saltaste la parte de la graduación con el padre ,cuando ápice habla con bella de la boda en las vegas,cuando supuesta mente eduart habla con su padre sobre el trato que a hecho con bella de intentarlo,cuando jacob propone despistar a los neófitos cargando con bella y en este al siguiente capitulo te saltaste cuando jacob se entera de que esta comprometida con eduart.de todos modos no dejes de escribir me encanta como lo haces y estoy deseando saber lo que pasa en otras escenas.besos y espero que la critica se a constuctiba para la inspiración.

Ady dijo...

Primero que nada espero que al leer este mensaje tanto tu como tú familia se encuentren muy bien, por otro lado quiero felicitarte por lo que has escrito de verdad que sabes como alimentar nuestra imaginación y sobre todas las cosas nos ayudas a seguir con este gusto de la saga. Ojalá que te animes a seguir escribiendo ya que muchas valoramos y apreciamos tu trabajo. Espero tu próxima actualización.
Recibe un fuerte abrazo desde México, saludos y mis mejores deseos!

sensaysushi dijo...

ojala lo termine pronto aunque el arte no puede ser presionado

Esmeralda C. dijo...

¡Vaya sorpresa! Es una gozada ver que has vuelto a publicar. Siempre es un gusto leerte. Felicidades y ánimo. Te sigo y te espero.
Besos

Esmeralda

Carolina Gomes Cunha dijo...

Uyyyy! Que cortito! Pero mas vale esto a nada ;D
venga mujer, haste un ratito y termina el fic!!!

Norma dijo...

Acabo de leer esto, empecé con "Sol de medianoche", después con "Noche eterna" y luego con "Conflicto eterno", estoy esperando con muchas ansias ah que publiques el capitulo numero 28, debo decir que cuando descubrí que no eran de S.Meyer me sorprendí mucho, porque tu tienes un gran talento para escribir. Te pido que lo sigas haciendo, por que gracias a ti yo sigo viviendo esta historia.
Eres muy buena en esto¡¡¡
Saludos.

meli dijo...

Hola Alexa me encanta el trabajo que has hecho con esta saga me gustaria si no es mucho pedir que la terminaras, me has dejado con deseos de seguir leyendo mas sobre Edward, y se que muchas mas personas quieren lo mismo. por fa por fa, termina la sagas.
desde Rep. Dominicana.